domingo, 20 de abril de 2014

Llegada, venta y explotación de los negros en el Perú

Llegada: La presencia de negros en el Perú se remonta a 1528 con la llegada de Pizarro a Tumbes. A lo largo de los 300 años que duró la colonia, miles de esclavos fueron traídos de manera forzada al virreinato del Perú, desde Angola, el Congo y Guinea.

Venta: En los contratos de compra-venta, el esclavo era un objeto. Los negros africanos eran vendidos a través de las siguientes modalidades:
Alma en boca, significaba que la pieza de ébano era vendida en pleno uso de sus facultades, es decir, sano y con óptima predisposición para el trabajo.
Costal de huesos, que podía el negro esclavo tener enfermedad oculta, de la que no se hacía responsable el vendedor, a menos que fuese epilepsia.
Con todas sus tachas, que podían resultar después un facineroso, cimarrón, de lo que tampoco se responsabilizaba el traficante negrero.

Explotación: En las haciendas; criaban, domaban o entrenaban caballos de paso. En las casas; hacían el lavado de ropa, cuidado físico y limpiado de la vivienda, cuidado de los niños y cuidado de la alimentación de los niños.